miércoles, 1 de julio de 2015

LOS DIARIOS CHICHA: “EL TÍO”, PERIÓDICO DIFAMADOR.

Los diarios chicha nacen durante el primer gobierno del ex presidente Alberto Fujimori en los años 90,  con la finalidad de resaltar y/o distorsionar varios aspectos de su régimen como las obras efectuadas por el entonces presidente, así también, la difamación y calumnias a periodistas y personajes políticos opositores (tales como Ángel Páez, Edmundo Cruz, Luis Castañeda Lossio, Alberto Andrade, entre otros), para ayudar a obtener la reelección del fujimorismo mediante el manejo y la manipulación de la opinión pública. 

Rubén Gamarra Garay, periodista que trabajó para esta prensa comprada escribió el libro “La prensa chicha de Montesinos” en ella relata al detalle cómo empezó ese periodo oscuro en que los diarios chicha se apoderaban del mercado.

EL INICIO DEL DIARIO “EL TÍO”:

El Diario “El Tío” se crea en marzo en el años 1998, cuenta Gamarra que se le da el nombre “El Tío” en honor al “Doctor” (ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos). Giorgio Bresani, hijo de Augusto Bresani (secretario de prensa de Vladimiro Montesinos), fue quién da el famoso nombre a este diario que estaba destinado a apoyar a Fujimori y a eliminar a los enemigos de la dictadura.

El diseño del Diario “El Tío” estuvo a cargo de Augusto Bresani y José Olaya (propietario del diario); Giorgio y Giancarlo Bresani, se encargaban de dar forma a este diario sucio en el bunker de Los Pinos (Miraflores). Bresani le comenta a Olaya que iba a convencer a Montesinos para que apoyara a este nuevo “engendro”, logrando así que “El Doctor” le de 80 mil dólares para ese propósito.

“EL TÍO”, SALE A LA VENTA LISTO PARA MENTIR:

Luego de finalizar la diagramación y obtener la aprobación de Montesinos este diario sale por fin a la venta. Elaborar los titulares era muy sencillo,  “Montesinos enviaba un artículo elaborado por los especialistas del SIN (Servicio de Inteligencia Nacional) al fax encriptado de Bresani (en Chacarilla del Estanque en donde recepcionaba los materiales para El Tío y otros 5 periódicos chicha más) y este le ordenaba a César Piccioti darle forma  periodística y a Toño Tapia hacer la caricatura, luego se iba el material listo a las oficinas del diario, los periodistas que trabajaron al lado de José Olaya como Hilmer Gasco, pueden dar fe de cómo se llevaba a cabo esta sucia campaña de desprestigio” menciona Gamarra en su libro. 

Los artículos del diario que eran en condicional y en doble sentido, siempre estaban dirigidos en la mayoría de veces a difamar a Gustavo Mohme (Director de La República), Jorge Luis Risco, Ángel Páez y Edmundo Cruz (periodistas de investigación de La República) y Ricardo Uceda.

 “Todos los personajes venían desde el SIN con su apodo, Mohme “la reina de la primavera”, Jorge Luis Risco, ¡Hay que Risco!, Alberto Andrade “chancho”, “ceboso”, “pitucón”, Castañeda Lossio “loco”, “perrero”, Ángel Páez “traidor” “vende patria” y así por el estilo. A todos ellos debían ponerles apodos, que según  Montesinos, no valían de nada sino eran despectivos”.

Bresani cada vez que daba indicaciones sobre la campaña sucia afirmaba “tienen que poner cosas que los denigren como personas, sino al “Doctor no le gusta”. Bajo esta misma premisa se manejaron los titulares de todos los “Diarios Chichas”  menciona Gamarra. 

 El publicista Augusto Bresani era quien el encargado de pagar de 2 a 3 mil dólares en un sobre por cada titular difamatorio a los directores de los diferentes diarios.

 EL DIARIO “EL TÍO” DIFAMA A ÁNGEL PÁEZ :

En lo que respecta a Ángel Páez, él denunciaba en el Diario La República los horrores del régimen, por lo que el diario “El Tío” lo trataba de hacer quedar contrariamente como un traidor a la patria, que tenía intereses y que estaba aliado con el Ecuador, además de que estaba a favor de los grupos terroristas.
             
En todos los artículos publicados de una a dos caras enteras dedicados al “Traidor de Páez” (como lo llamaban en el periódico) estaban escritos por Miguel Valdivia (Jefe de la Unidad de Investigación de dicho diario).  En la siguiente fotografía apreciaremos la lista sacada del libro de Gamarra los títulos que tenía que colocarse en la portada.



Lista de los títulos de los diarios del “El Tío”.


ÁNGEL PÁEZ CUENTA SU HISTORIA:


Entrevista a Ángel Páez (periodista de investigación del Diario La República).

Entrevistamos a Ángel Páez, periodista de investigación del Diario de La República,  quién nos dijo que la difamación empieza a raíz de una serie de publicaciones que realizó sobre la   compra ilícita de armas que favorecía a un grupo específico de empresarios o traficantes de armas durante el gobierno de Alberto Fujimori, lejos de validar dicha información periodística, el gobierno y el mismo Alberto Fujimori buscaron desprestigiarlo, plasmándolo en cientos de portadas del Diario “El Tío” con afirmaciones falsas, cuestionando su reputación, inventando cobros indebidos, viajes pagados por empresas, acusándolo de espía de Ecuador (por la Guerra de Cenepa) hasta el punto de ser colaborador de Sendero Luminoso según afirma Páez quién siguió investigando a pesar de que su nombre estaba manchado. 

En el Diario “El Tío” existen más de 300 carátulas en contra de Páez y casi siempre una página por artículo  a difamarlo. 

Títulos en las portadas como “ÁNGEL PÁEZ NO MERECE COMPASIÓN POR TRAIDOR”, “ÁNGEL PÁEZ LE TEME A JUICIO POR TRAIDOR” y los títulos de los artículos tales como “El traidor Páez y su banda le temen a la justicia”, “Ángel Páez tiembla como un cobarde”, entre otros, estaban en nuestra capital. 

En las siguientes  fotos apreciaremos algunas portadas y artículos difamatorios contra Ángel Páez.










Títulos de los “El Tío” en los años 1998.









Artículos de 1998 por el Diario “El Tío”.

Páez nos comenta también que al principio le ofrecieron dinero para no publicar todo esto, pero como él seguía con su trabajo de investigación y no se quería vender;  le ofrecieron dinero para que publicara sus artículos a favor de algunas empresas pertenecientes a esta red de corrupción (traficantes de armas).

Durante esta campaña sucia que duró casi dos años le afectó en lo laboral, porque las fuentes con las que trabajaba pusieron en duda su trabajo y reputación. En lo que respecta a su trabajo en el Diario La República, nos dice que verificaron muchas de sus investigaciones con la finalidad de saber su  origen y veracidad, pero se dan cuenta que todo está documentalizado, descubriendo que se trataba de una campaña proveniente del  SIN. Menciona también “que el periódico nunca dejó de lado su compromiso con nuestro trabajo y le dio amplio espacio cada vez que teníamos una investigación, pues fue la mejor manera de responder a estos criminales, seguir y seguir investigando. Ellos no se quería silenciar, nosotros respondíamos con más reportajes de investigación” dice Páez. 

En lo personal, fue una muy dura etapa para él y su familia, puesto que no solo era la campaña difamatoria de la prensa chicha a la que Páez fue sometido, sino además espionajes telefónicos, amenazas y las acciones de la SUNAT que hasta hoy sufre las consecuencias. Afirma también que tuvo de cambiar varias veces de vivienda para que así no pudieran identificar las fuentes con las que trabajaba, ya que ese era el objetivo principal de Fujimori, logrando así que no se llegaran a revelar las fuentes. 

 “Viví en varios lugares, salía de la ciudad, me acostumbré tanto a eso que era sorprendente ver que amanecía, porque pensé que seguía la noche, porque era un tipo de horario terrible”.

“También sentía mucha indignación y frustración, pero bastante preocupación sobre todo por la familia; sin embargo hubo suficiente convicción como para continuar con el trabajo de investigación, creo que eso fue fundamental, es el tema de mi tesis en la que estoy trabajando ahora”.

“Por otro lado, no sentí que me hicieran daño en términos que se iban a cambiar la imagen que tenían de mí, porque era tan evidente que esto era instrumentalizado, organizado por el SIN (Servicio de Inteligencia Nacional), no era que me diera importancia, pero me dije que la única manera de poder dejar en claro que esto era una campaña financiada con un propósito de represaría sobre mis trabajos de investigaciones de corrupción, la única manera de demostrar el origen de estos ataques era seguir publicando e investigando, como hasta el día de hoy estoy haciendo y seguiré haciendo”. Así fue lo que tuvo que vivir y la sensación que sentía Páez aquellos años en la que veía su nombre en el diario y veía que su reputación como periodista estaba por los suelos.

 Le preguntamos si alguna vez se había cruzado con José Olaya (propietario del “El Tío) y nos menciona lo siguiente: “Me he cruzado con él, durante la campaña de difamación de casualidad en Cineguilla, cuando se dio cuenta que yo me había dado cuenta porque le pasaron la voz, me comenzó a perseguir con los carros porque él tenia seguridad del SIN y finalmente me quedó mirando a ver que hacia porque estaba con un amigo de su familia y la segunda ocasión fue poco antes que le condenaron en una cafetería yo pasaba, pero él estaba ahí me quedo mirando pero nunca pasó nada”.

 Revela también que tenía fuentes de información en el Diario “El Tío” y que llegaron a descubrir de donde venía el dinero y la orden gracias a ellos y que además, le dijeron a Páez que eran presionados por el diario.

LA OTRA CARA DE LA HISTORIA:

Por otra parte, quisimos corroborar la información el propietario Pepe Olaya (José), pero no tuvimos éxito alguno.

FIN DEL REINADO DE FUJIMORI

El imperio de corrupción de Alberto Fujimori finaliza con el famoso primer “vladivideo” que le dieron por nombre “Kouri-Montesinos”, una conversación de Alberto Kouri (ex congresista) con Montesinos en la que se observa al “Doctor” comprando el pase de un congresista de oposición a las filas del fujimorismo. Esto se transmite por el Canal N en el año 2000.

Como ya sabemos hubieron dos juicios respecto a la prensa chicha: Uno de Montesinos, los propietarios, directores y operadores donde se establece que el financiamiento de la prensa chicha fue con la autorización de Alberto Fujimori. Y el que le hacen a Fujimori, por la autorización de este para el financiamiento, es ahí cuando Páez asiste como testigo.





Las portadas y los artículos del Diario "El Tío", Biblioteca Nacional.

No hay comentarios:

Publicar un comentario